Mundo ficciónIniciar sesiónAitana colocaba meticulosamente los esmaltes en el estante nuevo del Spa Luna. Tenía la sensación de que, si los organizaba por tonalidad y subtono, quizás el caos de su interior también empezara a ordenarse. Pero no era más que una ilusión. Desde la pelea entre Claudia y Fiorella, sentía que todo a su alrededor se estaba desmoronando con una lentitud insoportable, como una uña rota que todavía cuelga de la piel, esperando arranca







