Capítulo 59. La ilusión de su hijo.
Antes de que ella pudiera responderle, apareció el médico, impidiendo cualquier margen de discusión.
—Buen día. Señoritas. El señor Ávalos está estable, pero el sedante es fuerte. No despertará hasta dentro de doce horas, probablemente al caer la tarde. Su cuerpo necesita ese tiempo para asimilar el trauma de la cirugía y la pérdida de sangre.
Victoria escuchó el diagnóstico con una frialdad que asustó incluso a Camila. Asintió una sola vez, como quien recibe un informe financiero, y se giró ha