Capítulo 58. Jaque al rey.
Victoria se soltó del abrazo de Camila y retrocedió un paso, negando con la cabeza como si la acusación la quemara físicamente. La palabra "amor" resonaba en el aire húmedo del estacionamiento, peligrosa y prohibida.
—No digas tonterías, Camila —dijo Victoria, con voz más dura de lo que pretendía, tratando de convencerse a sí misma—. Esto no es amor. Es humanidad; además, me siento culpable por lo sucedido. Cualquiera sentiría lo mismo.
—Vicky, estás temblando...
—¡Estoy temblando porque se lan