Capítulo 47. Confirmación.
Victoria leyó el mensaje de Camila justo cuando la puerta de comunicación se abrió. Guardó el celular boca abajo. Bruno entró. Ya no venía a pelear. Venía a negociar. Pero traía esa calma peligrosa del depredador que ha cambiado de táctica.
Caminó hasta el escritorio de Victoria y dejó una carpeta azul encima.
—¿Qué es esto? —preguntó ella, sin tocarla.
—Es el acta constitutiva de un fideicomiso —dijo Bruno, sentándose frente a ella—. Irrevocable. Cincuenta millones de dólares.
—¿Para quién?
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