Capítulo 42. El victorioso.
El miércoles, 10:00 AM. La suite presidencial del Hotel Four Seasons parecía un búnker. Victoria había dado órdenes estrictas: nadie subía sin su autorización.
Estaba desayunando con Nathan en la terraza. El niño comía waffles con forma de Mickey Mouse, ajeno a la tormenta que su madre estaba conteniendo.
—Mamá —dijo Nathan, con la boca llena—, ¿hoy vamos a ver al señor de los ojos iguales? Me cae bien. Me defendió del guardia malo.
Victoria sintió un pinchazo en el estómago.
—No, mi amor. Ho