Capítulo 26. La cena de los cuchillos largos.
El Restaurante Cielo no había cambiado en los más de seis años. Seguía teniendo la misma iluminación tenue, las mismas vistas espectaculares de la Ciudad de México y el mismo aire de exclusividad que solía intimidar a Renata.
Pero Victoria Rivas no se sentía intimidada.
Llegó a las 8:05 PM. Cinco minutos tarde, a propósito. En el mundo de los negocios, quien espera es quien tiene menos poder.
Llevaba un vestido de terciopelo azul noche, con un escote asimétrico que dejaba un hombro al descubie