Capítulo 25. El retorno de la reina.
El sol de la Ciudad de México brillaba con fuerza, reflejándose en los cristales de la Torre Reforma como si el edificio estuviera en llamas.
Frente a la entrada principal, una camioneta Cadillac Escalade negra y blindada se detuvo con suavidad.
El portero, acostumbrado a ver gente rica, se apresuró a abrir la puerta trasera. Primero salió un zapato de tacón de aguja, rojo sangre, clavándose con autoridad en el asfalto. Luego, emergió ella.
Victoria Rivas se ajustó las gafas de sol oscuras. Ll