Capítulo 14. Sensaciones premonitorias.
Seis meses después.
Penthouse de Arthur Sterling. Chicago, Illinois. Madrugada.
El silencio en el piso noventa era absoluto, solo roto por el zumbido distante del viento invernal contra los cristales blindados. Arthur Sterling dormía, pero no descansaba. De repente, una sensación extraña lo invadió. Arthur abrió los ojos en la oscuridad.
Un dolor agudo, inexplicable, lo golpeó en la boca del estómago. No era indigestión, no era enfermedad. Era una ansiedad repentina que no tenía lógica, un vací