Capítulo 111. Es una trampa.
Bruno miró la escalera. Eran veinte escalones de rejilla metálica. Para él, en ese momento, eran el Everest. Pero la imagen de Rogelio Montero riéndose, la imagen de Camila llorando, lo empujó hacia arriba. Subió. Cada escalón era un grito ahogado de dolor. Sus costillas crujían bajo la faja. David iba pegado a su espalda, casi empujándolo, protegiéndolo con su propio cuerpo.
Llegaron al rellano superior. La puerta de la oficina estaba cerrada. Yuri colocó una carga explosiva pequeña en la cerr