Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer tiñó el cielo de tonos fríos y apagados cuando el grupo dejó atrás la torre. El aire era más denso en la superficie, como si la tierra misma presintiera lo que estaba por llegar. Kael abrió un portal con sus propias manos, una brecha oscura entre dos robles retorcidos, y uno a uno emergieron al mundo terrenal. La niebla los envolvió en cuanto pusieron pie en el bosque, profundo y antiguo. Ni Clara ni Emma sabían con ex







