Mundo ficciónIniciar sesiónSalvatore tomó asiento en uno de los sillones cercanos, sin invadir el espacio de las chicas, y observó por unos segundos la lluvia azotando los ventanales con ritmo incesante. Luego, con una voz calmada y sin alterar la armonía del momento, les dirigió una pregunta simple:
—¿Viven muy lejos de aquí?
Daniela fue la primera en responder, después de intercambiar una rápida mirada con Emma.
—Aproximadamente







