Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de afinar algunos detalles y confirmar el diseño final con Salvatore, Emma y Daniela se despidieron de él con profesionalismo y cortesía. Él, como era costumbre, las acompañó hasta la entrada con su habitual elegancia tranquila y una leve inclinación de cabeza. No hubo palabras de más, pero su mirada se detuvo un segundo más en Emma antes de volver al interior de la casa.
Cuando salieron, el carro de Daniela







