Mundo ficciónIniciar sesiónYa dentro del apartamento de Daniela, el ambiente se volvió mucho más relajado. Emma se quitó los zapatos y se dejó caer en el sillón del pequeño living, abrazando uno de los cojines como si necesitara algo a lo que aferrarse. Daniela apareció desde la cocina con dos tazas de chocolate caliente.
—Nada como esto después de una tormenta —dijo, entregándole una taza a Emma.
—Gracias, Dani —respon







