Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa torre estaba envuelta en un silencio profundo, uno que ni siquiera la noche se atrevía a perturbar. Afuera, el viento azotaba suavemente las ventanas con una insistencia melancólica. Emma dormía profundamente en una de las habitaciones superiores, y Clara también, agotada por la tensión de los últimos días.
Damián, sin embargo, no podía dormir.
Sentado en uno de los pasillos de piedra de la torre, con la camisa ab







