Capítulo 6.
La cabaña de Berkshire era un refugio rústico de troncos oscuros, con una chimenea central y el olor a pino añejo. . A diferencia de la gran casa, todo era visible, y la única cama era la de matrimonio. Tía Agatha había tomado una habitación anexa con su propia chimenea. El aislamiento era absoluto.
Eleanor entró en la habitación y vio la cama, grande, antigua, y peligrosamente solitaria.
—Ni lo sueñes, Liam. —Eleanor arrojó su guante de piel sobre la manta, marcando su territorio—. No dormiremo