Capítulo 7.
La mañana en la cabaña de Berkshire amaneció con un sol brillante que se burlaba de la noche gélida. Eleanor despertó, sobresaltada cayendo en la realidad de dónde estaba: no en el suelo frío, sino acurrucada bajo las mantas, a centímetros de un hombre que dormía de espaldas con una presencia cálida y fuerte. Se deslizó de la cama antes de que Liam despertara.
Lo vio vestirse: ya no lucía como el chófer, sino como un caballero con pantalones de tweed y un chaleco de lana, con esa elegancia inna