Capítulo 33.
Liam y Eleanor se deslizaron en la mansión Harrington esa madrugada, con la ropa pegada por la lluvia. Usaron la puerta de servicio, moviéndose como sombras. La noche anterior había sido un exceso de desesperación y un pacto de amor. Ahora, debían actuar.
Subieron a su habitación sin que nadie los notara. Liam se dirigió al baño, la necesidad de lavar la suciedad del desastre en el pub y el alcohol era imperiosa. Eleanor se desvistió, sus pensamientos fijos en el tiempo; el ultimátum que le