Capítulo 39: Esposa Falsa.
—¡No, no y no! —Negué frenéticamente con la cabeza, retrocediendo—. Yo no voy a ir a la boda de esa mujer, ni de nadie de tu círculo.
¡Estaba loco! ¿Cómo planeaba llevarme?
Yo no era nada para él, solo su madre subrogada. Y no creo que se haya vuelto de moda llevar a la madre subrogada a los eventos de etiquetas.
Además… yo estaba muy mal. Era consciente de mi estado actual, de mi físico deplorable. No me presentaría frente a esa mujer pretenciosa con mi aspecto. Se burlarían, se reirían, me verían por encima del hombro como hace diez años.
—Si vas a ir, Catrina. No es una pregunta, es una orden —Metió sus manos en los bolsillos de su pantalón, acercándose lentamente en mi dirección.
—¿Por qué me quieres en ese lugar? —Mis manos de agitaban, tratando de expresar la confusión que sentía—. ¡Dijiste que me mantuviera acá, en esta mansión, fuera del conocimiento público! ¡Y ahora me quieres mostrar ante todos! ¡Quieres enseñar a la sirvienta inmigrante con la que saliste hace