••Narra Catrina••
Los ojos me pesaban al despertarme, sintiendo todo mi cuerpo plácido. La cama de hospital fue más cómoda de lo que creí. Connor pidió tres habitaciones privadas para quedarnos. Una mía, una de su madre y la otra de Scott.
No quería irme hasta que lo dieran de alta, así que preferí quedarme, esperando que Scott despierte, ya que ayer se mantuvo dormido, recuperándose.
Mi vista se adaptó a la luz del sol que se filtraba por la ventana y ahí, en una silla, incómodamente encajad