Esta ciudad siempre la han mantenido en las mejores condiciones. Los años podrían pasar, pero eso no afectaba la infraestructura, las calles, las tiendas. Todo actualizado, nuevo y bonito.
Y a pesar de los cambios y actualizaciones, seguía siendo la misma ciudad que me acogió. Yo no tenía nada contra los ciudadanos, la vida en este lugar era buena. Lo malo eran las personas que la manejaban, los poderosos. Porque solo a mí se me ocurrió meterme dentro de la familia que podía deshacerse de las personas con un chasquido, tratar de rodearme de aquellos que me veían como una cucaracha fue un gran error.
Pero las cosas habían cambiado. Ellos podrán seguir en el poder, pero ahora yo tenía una visa. Un seguro para mí.
Había caminado un montón desde la mansión para poder llegar a mi vecindario. Después de todo, a Connor se le ocurrió que sería una grandiosa idea vivir a las afueras de la ciudad, donde él bosque y la naturaleza se cruzaban con las imponentes paredes de su mansión.
Ignoré la