Mundo ficciónIniciar sesiónMientras salimos juntos, no puedo evitar pensar que, tal vez, ese lugar a donde vamos no solo me devuelva parte de lo que perdí.
—La veremos cuando vayamos a visitar a mis suegros. Bueno, y a conocer a mi suegra —digo mientras ella camina a mi lado, más tranquila después de nuestra conversación. Ríe divertida—. ¡Qué barbaridad, qué barbaridad! ¿Quién me iba a decir






