Mundo de ficçãoIniciar sessãoGERÓNIMO:
La estrecho con fuerza, besando sus lágrimas. La culpa comienza a invadir cada fibra de mi ser. No importa cuánto intente justificarme con mi falta de memoria; el peso de lo que acaba de decir es insoportable.
—Cielo… —intento hablar, pero no encuentro las palabras. —Gerónimo, desde que te conocí, tú siempre has sido mi mayor fuerza. Pero esa fuerza también tiene un precio.






