Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegaron a la habitación, Maximiliano ya estaba allí, entubado y rodeado de máquinas que no dejaban de emitir sonidos rítmicos y monótonos. Junto a la cama, El Greco permanecía sentado con una expresión tan dura como desgarrada. No levantó la mirada hasta notar la presencia del grupo.
Al ver a Stavri entrar, el hombre se levantó con cierta pesadez y fue rápidamente hacia ella. Sus brazos, fuertes y






