NATASHA
—¿Cuándo fue su último eco o su chequeo?
—Yo qué m****a voy a saber, ella no es mi asunto
—Pero bien que estás aquí preguntándole al médico.
—Porque ahora es mi rehén.
—Ya déjalo, Dante. La chica ni siquiera se puede mover.
—Tú cállate.
—Señores, necesito que se calmen, la paciente está aquí y todo esto…
—¡Cállate! —esas fueron muchas voces juntas.
¿Era un sueño? No sé, todavía no podía abrir los ojos, solamente podía escuchar esas voces. De nuevo caí en la oscuridad, a lo lejos oía la d