ALESSIO
Sentí la mano de alguien en mi hombro y abrí los ojos, al tiempo que retire mis manos de mi cara, me enderece. Santino se había sentado en la silla de mi lado izquierdo, sé que me estaba observándome, podía sentir su mirada sobre mí.
Apoye la cabeza contra la pared y saque un suspiro largo.
― ¿Todavía nada? ―preguntó, le di una corta negación con la cabeza.
Habíamos llegado al hospital alrededor de casi una hora, llevaba los minutos y los segundos contados y estaba muy desesperado por sa