Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del amanecer se filtraba a través de las tablas rotas de la vieja casa. Emma abrió los ojos con la sensación de no haber dormido en absoluto. El cansancio le pesaba en los huesos, pero el sonido leve de la respiración de Nora en la habitación contigua le recordó por qué no podía rendirse.
Rodrigo, sentado junto a la ventana, revisaba una pequeña rad







