Cuando terminó de bañarse, Annelise no pudo evitar sentirse relajada después de estar días sin tener ropa limpia ni oler delicioso. Buscó el pijama más cómodo y abrigador para bajar a cenar y mientras se secaba el cabello, se miró al espejo otra vez, pero ahora recién duchada.
La chica que le devolvió la mirada era alguien completamente diferente a la que había estado ahí toda su vida. Se fue por poco más de un mes y ahora parecía otra persona.
Y sin mencionar que dentro de su ser estaba creci