¿Cuántas personas podrían parecerse entre sí sin ser familiares?
Muchas.
Pero esa mujer era la copia exacta de Annelise Falkenheim, su novia, de eso estaba seguro y de alguna manera sintió una extraña corazonada.
La fémina que se hallaba frente a ellos era igual de delicada, imponente y preciosa que Annelise y no podía descartar la idea de que cabía la probabilidad endemoniada de que tenían algún tipo de parentesco consanguíneo, aunque la mera idea resultaba incluso cómica porque su padre jamá