Normalmente las cenas en el palacio de hielo eran incómodas teniendo a Erich Falkenheim ahí, pero en ese momento, aunque él no estaba ahí, Saskia Falkenheim parecía su reemplazo, especialmente porque no dejaba de observar a Annelise y a Volker en todo momento como si se tratara de un halcón sometiendo a su presa con presión.
El rubio fue el que reaccionó primero.
—¿Puedo saber qué es lo que tenemos Annelise y yo en la cara, Saskia? Porque has estado viéndonos más de lo normal desde que nos sent