De alguna manera, Pavel se las ingenió para regresar a Aleksei Reznikov hasta su mansión en menos tiempo que les había tocado alejarse de ahí.
Cuando llegaron hasta ahí, faltaban como una hora para el amanecer y enseguida todos los hombres armados apuntaron hacia la Jeep, otra señal clara que el mensaje encriptado que Aleksei había enviado a su progenitor no fue recibido, puesto que no hubo respuesta y ahora estaban en la mira de docenas de idiotas, dispuestos a disparar y aunque la camioneta