Mundo ficciónIniciar sesiónLa madrugada se había instalado sobre la mansión como una bestia paciente.
No había nieve cayendo ahora, solo el silencio espeso que quedaba después de que el mundo decidía dormir. Las luces exteriores seguían encendidas, proyectando sombras largas sobre el mármol del vestíbulo cuando la puerta principal se abrió al fin.
Aleksei entró sin prisa, quitándose el segundo abrigo con un movimiento cansado. El hospital aún le pesaba en el cuerpo: el olor a desinfectante, la voz debilit







