A medida que se acercaban al supuesto edificio afectado, Annelise fue reconociendo el lugar y se puso lívida.
Era el mismo sitio donde ella misma había asesinado a la verdadera chica que iba a ser la esposa de Aleksei y usurpado su lugar.
¿Acaso los hombres de su padre no se habían marchado ya de ahí?
Las camionetas las aparcaron a unos treinta metros de distancia para no ser vistos por los que quedaban aun vivos y a la defensiva.
Pavel dio órdenes a su propio escuadrón y ella observó como el r