Capítulo 16: Dominio.
—No sé qué decir —mencioné, sintiendo la tensión en el ambiente, mientras él solo esbozaba una media sonrisa que parecía saber más de lo que decía.
—No tienes que decir nada, Emily.
Sentía una presión interna que me empujaba a hablar, como si mi ser interno demandara una respuesta. Incluso mi loba compartía la tristeza que él emanaba. Me acerqué y lo abracé.
—Creo que mi yo de otra vida te perdonó, perdonó todo el dolor. También estoy segura de que te amó con todo su ser —dije, aferrándome a