Nunca olvidaré ese día. Lo recuerdo como si estuviera grabado en cada fibra de mi ser, porque fue un momento en que todo cambió. Emily y yo llevábamos mucho tiempo esperándolo, sufriendo, luchando contra fuerzas que muchos no comprenden. Pero en ese instante, cuando la vida llegó a nosotros en forma de un pequeño ser, todo se volvió real y definitivo.
Estaba sentado junto a ella, sosteniendo su mano con tanta fuerza como delicadeza. Su respiración era agitada, pero había en sus ojos una determi