★ Emily
Abrí los ojos despacio, como si despertar fuera una tarea que necesitara todo el tiempo del mundo. La luz que entraba por la ventana apenas iluminaba la habitación, era una claridad suave, casi tímida, que jugaba con las sombras en las paredes. La bruma del sueño todavía se aferraba a mi mente, haciendo que todo alrededor pareciera difuso, como si estuviera flotando en una realidad a medias. Pero entonces, a través de esa neblina, vi su rostro. Arthur. Su rostro tan real, tan vivo. Esta