La oscuridad del búnker se sentía más densa que de costumbre, como si el peso de lo que habíamos compartido la noche anterior hubiera dejado el aire cargado de una electricidad residual, Nikolai dormía a mi lado, su respiración era profunda y rítmica, una melodía de calma que contrastaba con el caos que rugía dentro de mi pecho, me quedé observando su perfil bajo la luz tenue de la habitación, las sombras resaltaban la dureza de su mandíbula y la curva de sus pestañas, haciéndolo parecer casi v