kaël
La levanto sin esfuerzo, cada músculo tenso, el calor de su cuerpo contra el mío provocando un fuego incontenible que ya no puedo contener. Neriah se arquea ligeramente, sorprendida y fascinada, cada latido de su corazón vibra contra mi pecho. Camino hacia el dormitorio, cada paso calculado, cada gesto imbuido de posesión silenciosa y absoluta, mis manos exploran sus caderas, su espalda, sin dejar ningún espacio de resistencia intacto.
— Kael… susurra, con la voz temblorosa pero firme, com