Solo esa mañana había despertado en la casa de su jefe, y ahora se encontraba a una larga distancia muy lejos de la suya, sus pensamientos fueron interrumpidos en cuanto él la sujetó por el hombro para atraerla y envolvió el brazo por encima de ella.
—Ella es mi esposa, talvez le tome algunos días acostumbrarse, pero después le caerá bien estar aquí.
Agnes lo volteó a ver y no emitió palabra en respuesta, solo vio de reojo luego de eso a la dueña de la casa. Había estado tan abstraída que no