Durante la cena, Agnes no desprendía su mirada de su jefe, él charlaba con la señora Philips, quien se había quedado a hacerles compañía y se encontraba sentada en un sillón a un costado mientras hablaba de indeterminados temas conforme la plática se fuera dando.
Aún estaba pensando en sus palabras de antes de que dejaran la habitación, de momento a momento podía percatarse de que él le devolvía la mirada y entrecerraba los ojos, apenas un gesto breve, pero el suficiente para verla hacerle una