Mundo ficciónIniciar sesiónMientras intentaba decidir cómo organizar el resto de mi día, una sirvienta apareció a mi lado, haciendo una reverencia perfecta.
—Señorita Aylen —dijo con voz tranquila, aunque firme—. El señor Nora la ha mandado a llamar. Quiere verla en su salón privado.“Salón privado”, repetí en mi mente. Esa expresión siempre venía cargada de un significado que me hacía sentir un hormigueo incómodo en el estómago.—Iremos en un momento —intervino Catherine, cru






