Mundo ficciónIniciar sesiónAl llegar al palacio, la primera persona que apareció en mi campo de visión fue Nora. No lo había notado hasta que estuvo justo frente a mí, observándome con esos ojos que parecían verlo todo.
Intenté esbozar una sonrisa, débil, esperando que ocultara la tormenta de preocupaciones que habitaba en mi interior. —Deja de hacer eso —dijo él con un tono sorprendentemente suave, casi íntimo, y no tan frío como de costumbre. Parpadeé, confundida.






