Mundo ficciónIniciar sesiónMis aprendices se agruparon a mi alrededor, expectantes, como sombras obedientes en la penumbra.
—Preparen el extracto de hojas de fiora: exactamente seis gotas —ordené—. Trituren la raíz de malabraza hasta polvo fino. Agua caliente, no hirviendo. Rápido, pero con precisión. Se movieron con la coordinación de quien ha sido entrenado para anticipar mis caprichos. Conocían mi temperamento; sabían que bajo presión no admitía fallos.






