Mundo ficciónIniciar sesión—Señorita, tiene que levantarse de la cama. Ha pasado todo el día durmiendo. La hora de la comida ya quedó atrás y usted sigue aquí —la voz de Catherine, firme pero paciente, perforó la bruma de mi sueño.
Sentí su presencia junto a la cama, seguramente con los brazos cruzados, la espalda recta y esa expresión de resignación que ya conocía demasiado bien. Era la misma mirada que podía decir “he tenido suficiente de tus excusas” sin pronunciar una sola palabra. —Ca






