Mundo ficciónIniciar sesiónCuenta la leyenda que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique, ¿Será posible que un cuento infantil haga las veces de hilo rojo? David Olson un loco fan del cuento “el principito” desde niño, y ahora un hombre rustico y ordinario en apariencia, pero con un corazón noble y romántico, y que ha estado en busca de aquella “rosa” única que lo enamore, conocerá a Liam Maxwell un “principito” lleno de espinas en su interior. Liam Maxwell tuvo un cambio importante en su vida gracias al mismo libro, nunca le han gustado como pareja los niños ricos o el típico príncipe azul, a pesar de ser uno, conocerá a David Olson un “ogro” dominante Un hombre que por fuera parece un príncipe, pero que por dentro lleva demasiadas espinas y otro con apariencia de ogro, pero en su interior es suave como pétalos de rosa, ¿podrán ser una pareja destinada? Uno con sus pétalos y el otro con sus espinas ¿quién es la rosa? *serie WH libro 3*
Leer más52 EpílogoSeis meses después, el sol brillaba radiante sobre el campo de rosas del Exposition Park, donde los preparativos para la boda de Liam y David estaban en pleno apogeo. Las flores adornaban cada rincón, creando un despliegue de colores vibrantes y aromas dulces que llenaban el aire. Las mesas estaban elegantemente decoradas con manteles blancos y centros de mesa de rosas rojas, en honor al amor que había florecido entre ellos.Liam estaba en la suite nupcial, acompañado por sus padrinos de bodas, Taylor y ED. La nerviosidad y la emoción se mezclaban en el ambiente mientras el estilista ajustaba el último detalle de su esmoquin. Liam se miró en el espejo, con una sonrisa dibujada en su rostro. El reflejo revelaba a un hombre que había encontrado la paz y la felicidad después de un largo camino lleno de desafíos. El anillo, un simple pero elegante diseño plateado, descansaba en su dedo, recordándole el compromiso que había hecho con David.—Te ves asquerosamente feliz —la voz d
Había pasado un mes desde aquel espantoso día. Con la ayuda de sus amigos, los señores Olson y, sobre todo, de David, Liam ya no se alteraba al recordarlo. Se sentía más seguro de sí mismo y de su entorno. Sabía que ya no estaba solo, que tenía a muchas personas que lo amaban y lo cuidaban. Entre ellas, Zaid Evans, su nuevo guardaespaldas. Zaid era un ex SEAL, muy bien entrenado, organizado y profesional. Había logrado ganarse la confianza de todos. Liam, además, sospechaba que algo sucedía entre Zaid y ED. Ambos se mantenían al margen del otro, a menos que fuera absolutamente necesario, pero la tensión y las chispas que saltaban entre ellos cada vez que se miraban no se podían negar. Era jodidamente divertido.Hoy, Liam se mudaba nuevamente a su casa, después de haber pasado el último mes viviendo en casa de David y sus padres. Zaid ya había hecho un reconocimiento del lugar y tomado todas las medidas de seguridad necesarias antes de que Liam llegara.—Bienvenido de regreso a casa —d
Todo estaba oscuro. Liam no podía moverse. Algo pesado y sofocante mantenía su cuerpo paralizado, como si lo aprisionara contra el suelo. Intentó abrir los ojos, pero era como si estuvieran sellados. El dolor se propagaba por todo su ser, y cada intento de moverse lo hacía más insoportable.¿Qué pasó? ¿Dónde estaba?La realidad comenzó a filtrarse lentamente en su mente, como una gota de agua llenando un vaso vacío. Recordó el frío… los gritos… y esa sensación de estar atrapado, impotente. De repente, el peso en su pecho aumentó cuando la imagen de la bodega lo golpeó como un martillo. El miedo se apoderó de él antes de que pudiera detenerlo.¿Lo habían encontrado? ¿O seguía atrapado en ese infierno?Con esfuerzo, deslizó una mano temblorosa hacia su cuello. Algo faltaba. Al sentir la ausencia del collar, el horror de los recuerdos lo envolvió. Ryan, golpeándolo, forcejeando para quitarle el collar, exigiéndole el código de David... NO.¿David se lo había dado? ¿Lo había traicionado?
David sentía que algo estaba mal. Habían pasado más de cuarenta minutos desde la hora en que Liam debía haber llegado al restaurante, y aunque su novio era conocido por su impuntualidad, nunca se había demorado tanto sin avisar. Intentó llamarlo varias veces, pero las llamadas no conectaban. El miedo comenzaba a apoderarse de él, a pesar de que trataba de mantener la calma frente a su familia y amigos.Algo no está bien. Esa frase, repetida una y otra vez en su mente, comenzó a hacer eco en su cuerpo. Cada latido de su corazón se aceleraba al mismo ritmo que su respiración. Se levantó de la mesa por enésima vez, caminando de un lado a otro, incapaz de permanecer quieto. El ambiente, antes lleno de emoción y expectativas, ahora se sentía opresivo. Sentía las miradas preocupadas de todos, pero no podía detenerse.En ese momento, una llamada entró en el teléfono de David. Era un número desconocido, y el mal presentimiento que tenía se asentó más en su pecho. Contestó de inmediato y una v
Último capítulo