Mundo ficciónIniciar sesiónTodo el salón se había transformado en un escenario de lucha sin tregua.
Tapices rasgados colgaban de las paredes, candelabros aún chispeaban con llamas moribundas, y el suelo estaba cubierto por un mosaico de polvo, sangre y fragmentos de madera rota. Los combatientes se movían con lo poco que les quedaba: espadas, lanzas astilladas, incluso las manos desnudas cuando sus armas cedían. Cada golpe resonaba, mezclándose con los gritos y el estruendo de la batalla. La sangre






