Capitulo cincuenta y seis.
El corazón de Pilar se aceleró por solo escuchar de los labios de Pamela, el nombre de su hijo, ¿a qué se refería a aquella mujer? ¿Con el hecho de no estar hablando de su hijo, sino de Caleb?, ¿acaso veía a su pequeño bebé, como una amenaza ante su posible relación con Ares?, y como si el magnate se hiciera eco de sus pensamientos, lo escuchó balbucear, la clara afirmación, de que no entendía lo que esa mujer estaba diciendo, pero claro que, pronto lo entendería.
El cuerpo de Pilar parecía haberse convertido en roca sólida, su mano dolía ante la fuerza que empleaba al apretar el picaporte, mientras que el impacto de todo lo que escuchaba la recorría al completo, su vista en determinado momento se volvió nula, y aunque pestañeó varias veces, simplemente no podía ver, solo había oscuridad a su alrededor, y aun así sabía que no había perdido la conciencia, lo único que seguía funcionando con normalidad eran sus oídos, estaba tan impactada que, incluso cuando escuchó el estallido del esc