Ares tardó un segundo en responder, y ese segundo bastó para que Baltazar tuviera la respuesta a su pregunta.
—Más de una vez. —admitió al fin, sin rodeos— Y no solo desde ahora sino desde el instante en que vi a Pilar por primera vez, cientos de veces lo pensé, entrar en su mansión no me sería difícil, sabes qué tan eficaz soy para desactivar cualquier sistema de alarma, además, a nadie le extrañaría verme dar un paseo a mitad de la noche, por villa Loma negra, sin contar que por supuesto nadi