Mundo ficciónIniciar sesiónEl mundo ya no canta.
No hay susurros en el aire, ni el cálido murmullo que solía sentir bajo mi piel cuando la luna me hablaba en la noche. Solo hay un silencio hueco, pesado como plomo, que se aferra a mi alma como una telaraña invisible. Desperté hace días —o quizás semanas, no lo sé— en este refugio improvisado, con los huesos quebrad







