Mundo de ficçãoIniciar sessãoCaminar sola era una forma de meditación. Cada paso me alejaba un poco más de lo que conocía y me acercaba a la verdad que había buscado sin saber cómo nombrarla. El viento hablaba en lenguas antiguas entre los árboles. El mundo parecía agazapado, esperando.
Después de días de viaje por senderos olvidados, llegué a los salones su







