Mundo ficciónIniciar sesiónCreí que, al liberar la magia, todo habría terminado. Que mi sacrificio bastaría. Que finalmente podría dormir sin sentir los susurros en la oscuridad de mi mente, esos que nunca dejaban de murmurar. Pero me equivoqué.
No quedaba magia dentro de mí, no como antes. Ya no podía alzar una mano y controlar el fuego o calmar los cielos con una oraci&oacut







